A Elvira Sastre se la veía venir, desde su primer libro. Después ha llegado lejos porque ha seguido buscando, pero en estos versos iniciales ya era evidente que se trataba de una escritora distinta, especial, con una mirada digna de ser oída. Sus obras son espejos para mucha gente porque reflejan estados de ánimo colectivos, ofrecen refugio a quien los lee y le cuentan también su propia historia, porque su autora tiene una mirada a la vez íntima y social, romántica y reivindicativa; y algo más que es la virtud que distingue a los buenos poetas: ser una buena narradora. Volver a estas páginas nos confirma que no nos equivocábamos a quienes empezamos a seguirle la pista en ellas. Benjamín Prado
$45.180,00
A Elvira Sastre se la veía venir, desde su primer libro. Después ha llegado lejos porque ha seguido buscando, pero en estos versos iniciales ya era evidente que se trataba de una escritora distinta, especial, con una mirada digna de ser oída. Sus obras son espejos para mucha gente porque reflejan estados de ánimo colectivos, ofrecen refugio a quien los lee y le cuentan también su propia historia, porque su autora tiene una mirada a la vez íntima y social, romántica y reivindicativa; y algo más que es la virtud que distingue a los buenos poetas: ser una buena narradora. Volver a estas páginas nos confirma que no nos equivocábamos a quienes empezamos a seguirle la pista en ellas. Benjamín Prado